martes, 7 de agosto de 2012

Chau, Amigo

¿Qué hacés, Chiquilín de Bachín?
Así me recibía Elio cada vez que nos encontrábamos. Por supuesto que la categoría de chiquilín que el saludo me adjudicaba tenía más que ver con el cariño que con la edad.
Creo advertir que los diez años que me llevaba lo hacían verme de esa manera. Y a mí me encantaba ese saludo.

Conocí a Elio Aprile durante el verano de 2009. Y puedo decir que fue una especie de "amor a primera vista".
Tengo que reconocer que suelo tener opiniones muy negativas sobre el mundo de la política en general, o más precisamente sobre los políticos.
Pero Elio vino a suspender mi escepticismo. Encontré en él a un tipo honesto, inteligente, culto, alegre, bondadoso. Para completar esta lista, descubrí que el hombre era futbolero e hincha de Boca.

Comenzamos de inmediato a construir una gran amistad. Descubríamos a cada momento coincidencias éticas, filosóficas y prácticas que nos hermanaban. Me divertía escuchar sus cuentos, me hacía llorar de risa su humor, y también llorar de emoción algunos de sus relatos sobre sus orígenes.
Fue peón de albañil, jugador de fútbol profesional, estudiante de filosofía e Intendente de Mar del Plata.
Pero fue, por sobre todas las cosas, Poeta y Profesor.
Amaba la docencia, y la ejercía de maravillas. Subyugaba con su discurso. Embriagaba con sus palabras.

Le pedí que me acompañara en mi tarea profesional, y aceptó gustoso. Compartimos así varias "giras" por la Argentina. Elio estaba feliz de trabajar juntos. Y yo disfrutaba cada momento como colegas.

Era un gran padre. Del tipo que yo intento ser. Padre de sus hijos, no amigo. Padre compinche sí, pero sin claudicar en la tarea de ser papá. Estando de viaje, sus llamados eran siempre para saber de ellos. Y el cariño con el que les hablaba era enternecedor.
Como gran padre que era, no podía ser distinto como hijo. Sentía devoción por sus viejos. Los cuidaba y se ocupaba de ellos sin descanso. Las historias que me contaba sobre su infancia, su adolescencia y sobre Pino, su papá, más de una vez me robaron una lágrima de emoción.

Sabía ser amigo. Y los tenía por decenas. Tuve la suerte de ser uno de ellos.
En el que iba a ser su último Día del Amigo, me envió un mensaje que decía: "Somos humanos, dolorosamente humanos, como para creer que podemos aplacar nuestras angustias bebiendo únicamente de la fuente de nuestra soledad. Encontrar la fuente del agua compartida: ésta es la esperanza mejor. Quien tiene amigos tiene fuentes de agua, aunque la sequía descascare al mundo."

Todos los sábados jugábamos al fútbol con nuestros hijos. Para quien no lo sabe, juro que hay pocas cosas más hermosas en la vida que jugar al fútbol con los hijos. Habíamos formado dos equipos. Los Aprile de un lado, los Grinstein del otro. Completaban las formaciones amigos de uno y otro bando.
Disfrutábamos enormemente de estas tenidas futboleras. Fueron partidos memorables, no seguramente por la calidad técnica, si por la felicidad de tirar paredes con los que sentimos y sabemos nuestros.

Y fue un sábado, justamente el sábado que jugara su mejor partido, cuando nos hizo la gambeta definitiva.
Nos despedimos como siempre, seguros de encontrarnos en un rato. Habíamos planeado cenar juntos esa noche.
Me dijo: "Diez menos cuarto pasame a buscar, Amigo"
Ya no volvería a escuchar su voz amiga.

Pocos días atrás Elio, recodando sus tiempos de político en actividad, me dijo algo que nunca olvidaré:
"César, la mayor agresión, la mayor violencia que puede sentir un hombre bueno, es que se dude de su honestidad"

Podés estar en paz, Elio Querido. Fuiste un ejemplo de honestidad.

Chau, Amigo.
Encarnaste, para mi, el regreso triunfal de los poetas.

Te voy a extrañar.


8 comentarios:

  1. Hola Cesar soy Guido Muchiutti de la ciudad de Chajari. Quizás no te acuerdes de mi pero yo nunca me voy a olvidar de Vos y de Elio y mucho menos de lo que me hicieron sentir ese sábado cuando descubrí que en el mundo todavía queda gente que ama.
    Recién me entero de la muerte de Elio. Andaba buscando un email para comunicarme con ustedes y encontré esta triste noticia.
    Es lamentable que en un mundo donde la mediocridad no deja de propagarse, mueran personas como Elio.
    Lamento mucho esta pérdida y agradezco al devenir que hizo que usted y Elio se crucen en mi camino.
    Gracias Cesar y gracias Elio.

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    1. Guido Querido:
      Me acuerdo perfectamente de vos. El entusiasmo con el que me hablaste durante nuestro encuentro en Chajarí no es fácil de olvidar.
      Gracias por tus palabras y, sobre todo, por tu recuerdo de Elio.
      Efectivamente, es una gran pérdida lo que ocurrió con mi amigo.
      Yo todavía no he logrado recuperarme del golpe.
      Nos quedan sus enseñanzas, me queda el eco de su voz, firme y cariñosa.
      Te mando un gran abrazo

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    3. Cesar no puedo explicar lo mucho que me alegra que te acuerdes de mi. Seguro sos consiente del bien que hace a la sociedad al trasmitir tus valores y doble era ese bien cuando Elio te acompañaba.
      Tengo que contarte algunas cosas y preguntarte otras: ¿A que dirección puedo escribirte sin que sea una molestia?

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  2. Querido Cesar,
    No podía no escribirte al enterarme...
    Fui testigo de sus miradas cómplices, de sus risas, de sus entretenidas y sabias charlas...
    Leí tus palabras sobre Elio y confirman lo que nos transmitían: una tierna, loca, sana y sincera amistad de la que disfrutábamos todos.
    Días atrás fue Guille quien me dio la noticia y aún trato (y me cuesta) de aceptar su inesperada partida.
    Recuerdo a Elio con su poesía, con su voz ronca aunque para mi escucharlo era dulce melodía... Conocerlo fue un honor, un placer, un sueño real...
    Muchas veces pensé que ustedes no llegan a ser conscientes de la magnitud de lo que provocan en quienes los escuchamos atentamente. Creo que a muchos de nosotros nos sacudieron la vida, nos ayudaron tal vez sin querer o tal vez queriendo, a crecer, a pensar, a repensar, a cambiar, nos tocaron la vida pero más aún, nos tocaron el corazón.
    Siempre les digo que los extrañé cuando los saludo y siempre también les agradezco al despedirlos, pero todas las veces siento que ese "Gracias" es poco para englobar todo lo que quiero decirles.
    Voy a extrañar a Elio en tus charlas... Junto con mi papá, mi abuelo y vos, Elio es también mi pequeño y grande ídolo cercano...
    Beso enorme y abrazo de oso para acompañarte este momento...
    Te admiro y te quiero
    Leticia Castets - Reconquista

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    1. Leti Querida:
      Gracias por tus bondadosas palabras. Vienen bien esos mimos cuando todavía tampoco yo puedo resignarme a la idea de que Elio se fue un día.
      Como bien decís, mi amigo tocó la vida de todos quienes lo conocimos. Y quienes tuvimos la dicha infinita y el honor enorme de ser sus amigos, sabemos que con Elio se van horas de charlas entrañables, de bromas y chistes que nos sacaban carcajadas, de enseñanzas interminables.
      Es probable, como vos me contás, que ni Elio ni yo fuéramos conscientes de aquello que podíamos provocar en quienes nos escuchaban juntos. ¡Es tan insondable el alma humana!
      Pero te aseguro que cada vez que terminaba una de nuestras conferencias, nos mirábamos y sabíamos que podíamos estar tranquilos porque la tarea estaba cumplida. Las muestras de cariño que cada uno de nuestros queridos "alumnos" siempre nos brindaban eran el mejor regalo que podíamos recibir. Elio no se cansaba de decirme lo feliz que lo hacía trabajar juntos.
      Y a mí, entonces, me queda eso. Saber que un grande como Elio Aprile era feliz trabajando conmigo.
      Teníamos muchos planes juntos. Me esforzaré por cumplirlos, en la medida en la que yo pueda hacerlo.
      Si, lo vamos a extrañar. Lo estamos extrañando. Mucho.

      Te mando un beso grandote, lleno de cariño y agradecimiento.
      Por supuesto, yo también te quiero.
      Con cariño y respeto
      CESAR

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  3. ¡Feliz Día PROFE César! Espero lo estés pasando más que lindo y te lluevan mensajes colmados de cariño...
    ¡Te extrañamos por estos pagos! ¿Tenés planes de venir?
    Me tomo el atrevimiento de escribir por otros y así recordarte que por acá te queremos mucho =)
    Beso y abrazo, ambos enormes...

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    1. Gracias Leti!!
      En noviembre estaré por Reconquista. Espero verte.
      Mientras tanto te mando un beso grandote.
      Gracias, de nuevo, por recordarme.
      CESAR

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